Oración para la prosperidad

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Prosperidad significa:

Buena suerte o éxito en lo que se emprende, sucede u ocurre.

Imagínate que sales de la universidad, consigues empleo, te va muy bien y en 2 años te ascienden y te suben el sueldo.

Imagínate que te casas con el amor de tu vida, formas una hermosa familia y nunca pero nunca te preocupas del dinero porque tienes prosperidad en tu vida.

Imagínate que abres tu pequeño negocio con mucha esperanza y entusiasmo.

El primer mes llegas a pagar solo los gastos.

El primer año ya pagas toda tu deuda inicial y en los siguientes 12 meses el dinero llega a tus bolsillos como un torrente de agua que no se detiene.

A los 5 años decides abrir 2 sucursales y contratas 6 personas para atenderlas.

En lugar de derrochar el dinero en lujos, joyas, autos o casas, haces que él dinero trabaje a tu favor para crear empleos y mejorar el producto o servicio que brindas a tus clientes.

Siendo próspero ayudas al prójimo

Si trabajas con entusiasmo, fuerza y motivación tu negocio crecerá y generará riqueza para todos. Esa riqueza te ayudará a llevarle ropa y comida a tus seres queridos.

Podrás darles educación, valores y ejemplo a tus hijos para que sean grandes seres humanos, podrás recompensar a tus padres dándoles dignidad y nunca más te preocuparás del dinero cuando tengas que visitar a un médico, a un dentista o a cualquier profesional.

¿Acaso tu pareja, tus hijos, tus padres, tus hermanos o todos tus seres queridos nos son el prójimo?

¡Por supuesto que sí!

Y cuando eres próspero ayudas al prójimo sin darte cuenta. Si tienes tu negicio y contratas 6 personas.

¡Estás ayudando a 6 familias que són más de 20 personas!

¡Y también ayudas a tus clientes solucionando sus problemas y satisfaciendo sus necesidades!

Si eres profesor, docente universitario, médico o empleado público el prójimo está frente a ti.

Son tus alumnos, tus pacientes y toda la gente que tiene contacto contigo.

Pero siempre nos topamos con un docente malumorado y vanidoso.

Un médico aburrido y renegón.

Y un empleado público cínico que en lugar de ayudarnos se alegra de que tengamos que sufrir con el papeleo durante meses.

Yo vivo en un país donde los vendedores son tan impacientes que después de preguntarles el precio de 3 calculadoras, te gritan “¿Va a comprar o no?” y te piden que te vayas y no molestes.

Todas las anteriores personas no son prósperas.

No ayudan al prójimo y no aman a Dios aunque vayan a la misa y hayan seguido todas las tradiciones de su fe.

Por eso es importante tener todo claro antes de comenzar a rezar la hermosa oración para la prosperidad que hoy voy a compartir contigo.

La religión y el dinero

¿Dios está de acuerdo con la prosperidad o no?

Para responder esto es fundamental leer Mateo 22:36-40:

Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?

Jesús le dijo:

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.

Este es el primero y grande mandamiento.

Y el segundo es semejante:

Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

Si cumples estos 2 mandamientos por supuesto que Dios va a bendecir la prosperidad de tu familia, todo el dinero que ganes con tu trabajo de va alcanzar y sobrar y además será bendecido por el Espíritu Santo porque lo estarás usando para ayudar al prójimo.

El primer mandamiento es esencial para tener riqueza, porque Dios es la única fuente de verdadera felicidad, prosperidad y sabiduría, Dios es tu refugio de paz, es el inicio y el fin de todos tus nobles deseos.

Si tienes siempre a Dios en tu mente y en tu corazón podrás ser rico sin sentir ningún remordimiento, y lograrás darle amor todos tus seres queridos sin caer en la trampa de los caprichos humanos.

Quita para siempre de tu mente al hombre millonario que es egoísta, avaro, tacaño y mezquino.

  1. Egoista: Que antepone el interés propio al ajeno, lo que suele acarrear un perjuicio a los demás.
  2. Tacaño: Que se resiste o se muestra reacio a dar o gastar.
  3. Mezquino: Falto de generosidad y nobleza de espíritu.
  4. Avaro: Que ansía poseer muchas riquezas por el solo placer de atesorarlas sin compartirlas con nadie.

Muchas amigos te mentirán y te dirán que el dinero transforma a las personas en seres egoístas y tacaños, pero eso es totalmente FALSO, el dinero y el amor solamente LE REVELAN AL MUNDO COMO ERES EN REALIDAD.

Hay tantos hombres y mujeres amables, nobles y trabajadores con hermosos corazones, que aman a Dios y al prójimo, pero no tienen la bendición de la prosperidad en sus vidas, sufren mucho por dinero.

Incluso se ven personas llorando de desesperación porque necesitan miles de dólares para pagar la operación de un ser querido y no tienen nada de dinero ahorrado.

Los seres humanos no hemos sido creados para sufrir.

Pensar que solamente siendo pobres de dinero entraremos al reino de los cielos y que los ricos jamás entrararán, solamente nos convierte en seres humanos flojos, envidiosos y desdichados.

Solo entran al cielo los que lo dan todo en la vida, los que brindan su esfuerzo, su trabajo y todo su talento para servir al prójimo con todo su corazón, con toda su mente y con toda su alma.

Solo así podemos demostrar nuestro infinito amor por Dios.

¿Y con qué cara vamos a adorar a Dios y servir al prójimo si nos quedamos sentados, tristes y desilucionados por nuestra mala fortuna?

Todo esto sucede porque nuestros amigos a lo largo de nuestras vidas nos han hecho creer que hay que aborrecer el dinero.

Nos han dicho una sarta de mentiras:

  1. El dinero es estiércol del diablo.
  2. El dinero nos hace idólatras.
  3. El dinero nos corrompe.
  4. El dinero es la raíz de todos los males.
  5. El dinero destruye tu relación con los demás.

Todos estos dichos son falsos y tendenciosos.

¿Acaso el dinero no es solo un número acuñado en un trozo de papel o en un rectángulo de algodón y lino?

¿Cómo te va convertir en idólatra un puñado de monedas?

¿Acaso todos estos años que te has preparado espiritualmente con seremonias, oraciones y actos de bondad no han servido de nada?

¿Si el dinero es la raíz de todos los males? ¿Por qué todo el mundo trabaja para ganar dinero?

¿Por qué tener dinero nos permite darles alimento, ropa, servicios básicos y vivienda a nuestros seres queridos?

El dinero no te corrompe solo te revela.

Revela los pensamientos que ya se estaban germinando en el fondo de tu corazón. Si no llenaste tu corazón con grandes y nobles objetivos, la malesa de los pensamientos negativos y las bajas pasiones se apodera de toda tu mente.

Como cuando exprimes una naranja obtienes su esencia.

Es realmente reprochable escuchar a un sacerdote decirte que el dinero es estiércol del diablo y luego los monaguillos pasan por todos los asientos para pedir dinero para la limosna.

Termina la misa y el mismo sacerdote nos pide donaciones para la parroquia, donaciones para la Kermes, donaciones para los músicos y donaciones para el sitema de sonido, entre otras.

¿Qué es realmente el dinero?

Con esta analogía cambiarás para siempre tu impresión errónea del dinero.

Imagínate que este año te propones aprender Alemán, te inscribes a un curso intensivo y carísimo.

El insituto es el mejor de tu ciudad y los profesores son excelentes pero muy estrictos.

Cada día tienes tareas, cada día tienes que practicar las conversaciones con tus compañeros y cada día tienes dar examenes orales y escritos

Tienes que leer 1 libro de 100 palabras cada mes y escribir un resumen.

Te esfuerzas muchísimo y te das cuenta que estás progresando rápidamente.

Te enamoras del idioma Alemán y te sientes orgulloso por la responsabilidad, disciplina y perseverancia que has demostrado.

A fin de año te gradúas y tienes una nueva habilidad que te abrirá muchas puerta para ganarte la vida.

El director del instituto te otorga un gran certificado con un sello dorado donde dice que sabes hablar alemán a nivel avanzado y que además eres el mejor estudiante del año con un puntaje de 98/100.

Ahora presta muchísima atención porque aquí está la clave para entender realmente qué es el dinero.

El dinero es como ese certificado. Solo es un trozo de papel con un número impreso que tiene un valor impreso, nada más.

Nuestro error es encuadrar ese gran certificado y colgarlo en nuestra sala para que nuestros visitantes lo vean y se queden admirados.

Nuestro error es publicarlo en Facebook, Instagram, WhatsApp o incluso sacarnos una foto en la seremonia y pagar para publicarla en la sección sociales del periódico local.

Hacer todo eso realmente es idolatría. Si se pierde o se rompe ese certificado tú seguirás siendo excelente para hablar alemán y no necesitas un papelito para demostrarlo.

No debemos confundir nuestro gran esfuerzo con el papel que lo representa.

Si después de trabajar honradamente durante 30 días recibes un buen sueldo, cada billetito es un certificado de agradecimiento por el servicio que has brindado y cada monedita es una medalla por tu responsabilidad.

¿No te pones a encuadrar los billetes de 100 para que tus amistades lo vean? ¿Verdad?

Eso es el dinero, es un reconocimiento del servicio que has realizado.

¿Dios quiere que seamos pobres o ricos?

Hay sacerdotes prósperos, nobles, amables, sabios y trabajadores.

Realmente da gusto conocer a estos grandes guías que Dios nos ha enviando, personalmente admiro a 2 grandes sacerdotes que me han enseñado muchas cosas: el padre Edwin y el padre Mateo.

El padre Edwin me ha enseñado la forma correcta de rezar la oración para la prosperidad.

El padre Mateo me enseñó como rezar cuando uno siente mucho miedo.

Sin embargo, también hay sacerdotes llenos de rencor que solamente se dedican a reñirnos todos los domingos.

Nos dicen que somos pecadores y debemos arrepentirnos.

Que los ricos siempre serán infelices.

Que los evangélicos dan el 10% de su dinero a la iglesia y nosotros los católicos somos unos tacaños.

Y después de decirnos ricos infelices, nos piden que por favor demos limosna y aportemos para la parroquia.

Lo más paradójico es que la colecta de los sacerdotes prósperos es 10 veces mayor a la colecta de los sacerdotes rencorosos.

Eso se explica fácilmente porque la iglesia solo está repleta cuando siente admiración por sus líderes religiosos.

Si el dinero es un reconocimiento a tu esfuerzo bondadoso por brindar un servicio a tú prójimo, entonces el dinero no puede ser estiercol del diablo, a menos que obtengas dinero haciendo daño al prójimo, ya se robando o bendiendo sustancias adictivas y dañinas.

En Deuteronomio 8:18 dice:

No digas: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza. Sino acuérdate de Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.

Esto versículo es una prueba irrefutable que demuestra que Dios no nos quiere pobres.

Sino que él nos da el poder para hacer riqueza y que lo perderemos todo cuando nos sintamos orgullosos de nuestros logros en lugar de usarlos para el bienestar del prójimo y para alabanza del Señor.

En Mateo 19:21 dice:

Si quieres ser perfecto, le dijo Jesús, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres: así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme”.

Todos, y digo TODOS. Los sacerdotes y religiosos que me explicaron este versículo cuando era niño, lo interpretaban de esta manera:

Los ricos deben vender todas sus propiedades y regalar el dinero a los pobres

Pero para mi eso tiene poco sentido, digamos que lo vendes todo y obtienes 25.000 dólares.

Podrías darle los 25.000 dólares a un pobre anciano abandonado y él tendría su vida asegurada por muchos años pero también podría ser estafado y perderlo todo.

Podrías repartir los 25.000 dólares a 100 familias pobres y cada una tendría 250 dólares. Al cabo de un mes ese dinero se habría diluido en el abanico de necesidades de esa familia.

¿Y qué hay de ti? ¡Lo vendiste todo! ¿Y ahora qué?

Si lo vendes todo ya no podras ayudar a ningún pobre y seras un pobre más, pero ¿serás perfecto y tendrás tu tesoro en el cielo?

Por lo visto nadie quiere ser perfecto y tampoco quiere un tesoro en el cielo.

No, está interpretación definitivamente es errónea y tendenciosa.

Con 25.000 dólares podrías construir una pequeña empresa y dar empleo a 5 personas. Y esto haría que 5 familias puedan vivir dignamente con un buen sueldo durante años y años, no solo una vez y ya.

Jesús es un genio, super inteligente, sabio y brillante, por eso le pedí que me oriente, que me dé un poquito de su infinita sabidúría para poder entender su palabra y me puse a revisar diferentes traducciones del versículo para así poder decifrar el mensaje que nos quiso transmitir.

Primero analicemos estas 2 palabras:

  1. Perfecto es sinónimo de completo, correcto, pacífico, plenamente desarrollado, que alcanzó su propósito, sano y saludable.
  2. Pobre es sinónimo de menesteroso y necesitado.

Ahí está la clave NECESIDAD.

Entonces si queremos alcanzar nuestro propósito en la vida, debemos vender todo lo que tenemos.

¿Pero qué es todo?

El TODO se puede interpretar como todo nuestro talento, toda nuestra capacidad, nuestra fuerza, nuestra inteligencia y todo aquello que nos permite producir valor en el mundo.

Porque solo se pueden vender las cosas que tienen valor.

Y si lo único que tienes son GANAS de mejorar, de aprender y de crear nuevas habilidades pues tienes que darlo TODO para lograr tu objetivo.

Todo el valor que tienes debes darlo a los necesitados, y tendrás un tesoro en el cielo, y ese tesoro es una sensación de qué has hecho algo bueno, de que lograste algo importante en tu vida.

Es un sensación que no es tangible, pero es súmamente gratificante, no es nada más y nada menos que el agredecimiento.

¿Alguna vez ayudaste a alguien que estaba en una situación muy difícil. Y luego te dio las gracias una y otra vez mientras sonreía y sus lágrimas corrían por su mejillas?

La conexión entre la persona necesitada y tú es el agradecimiento y realmente es un tesoro que llena de bienestar a ambos.

Deber cumplido. Propósito alcanzado. Finalmente eres perfecto y estás listo para seguir a Jesús.

Ahora podemos escribir la interpretación del anterior versículo de la siguiente manera:

Si quieres alcanzar tu propósito en la vida, debes explotar al máximo tus talentos y generar valor en la vida de los necesitados, tendrás como recompensa su eterno agradecimiento y finalmente podrás seguir a Jesús.

Nuestros sentimientos son la clave.

Dios quiere que seamos prósperos para poder ser PERFECTOS y esto lo podremos lograr escribiendo objetivos grandes y nobles que nos enciendan el corazón de entusiasmo.

¿Te gustaría tener un restaurante con 5 sucursales? ¿Y darle trabajo bien pagado a 10 personas honestas?

¿Te gustaría ser un profesor ejemplar que inspire a sus alumnos y ellos se conviertan en hombres y mujeres prosperos y de buen corazón?

¿Te gustaría tener una gran empresa que tenga enormes utilidades y que las invierta en una fundación para la formación de profesionales honestos y trabajadores?

¿Te gustaría tener un gran empleo y que cada año te asciendan?

¿Te gustaría dar conferencias a nivel nacional e internacional?

¿Te gustaría tener una gran cantidad de ahorros para poder donar miles de dólares a un albergue de ancianos, a un horfanato o a cualquier lugar dónde necesitan tu ayuda?

El secreto para la prosperidad es amar a Dios con todo nuestro corazón y con toda nuestra mente porque él también nos ama incondicionalmente.

Y ese amor que sentimos podemos transmitirlo al prójimo a través del servicio y amor que le brindamos.

Jesús es un GENIO

Jesús es un GENIO, y nunca pero nunca me voy a cansar de decirlo.

Digo que es un genio porqué él sabe como funciona la mente del ser humano.

Está bien dar la lista de lo que no debemos hacer, pero no se debe repetir varias veces como nos enseñan en las clases de religión.

No nos sirve de nada repetir de memoria los 10 mandamientos, solo tenemos que conocerlos y analizarlos.

Por ejemplo si ahora te digo:

No pienses en gato gordo y rosado haciendo malabares con 3 pescados celestes.

¿Lo imaginaste o no lo imaginaste?

Por su puesto que sí y eso es normal, nuestros padres y profesores se pasan la vida prohibiéndonos cosas pero no hacen más que sembrar pensamientos en nuestra mente y los pensamientos que se repiten una vez más luego se convierten en actos.

Por eso Jesús nos hizo la vida más fácil y en lugar de darnos una lista enumerando las cosas que no debemos hacer, él nos regaló 2 mandamientos que debemos seguir.

Entonces si antes creíamos que la riqueza convierte a un ser humano en:

  1. Tacaño
  2. Egoísta
  3. Avaro
  4. Mezquino

Ahora debemos decir que la properidad convierte a un ser humano en: 

  1. Magnánimo: Que tiene noble temperamento, grandeza de espíritu y se comporta con generosidad.
  2. Generoso: Que gusta de dar de lo que tiene a los demás, o de compartirlo con ellos, sin esperar nada a cambio.

Entonces en lugar de relacionar el dinero con estiércol del diablo, con un hombre tacaño o con un millonario mezquino lo que debemos hacer es:

Visualizarnos como grandes seres humanos prósperos, magnánimos y generosos que aman a Dios con un amor infinito e incondicional y que sirven al prójimo con todo su corazón.

Oración para la prosperidad

Señor mío y Dios mío,

Te amo con todo mi corazón, con toda mi mente y con toda mi alma

Hoy te entrego todo mi amor infinito e incondicional

Por que tú y solo tú eres mi Dios eterno

Te pido con todo mi corazón que llenes mi vida de prosperidad y riquezas

Para que pueda cumplir mi misión en esta vida

Que es servir con amor a mi prójimo

Y darle alegrías a mis seres queridos

Con tu infinita sabiduría guíame para tomar buenas decisiones

Y ayúdame a ser más disciplinado, perseveránte y talentoso

Llena mi corazón de esperanza y entusiasmo

Para que cuando llegue el fin de mis días te diga:

Dios mío, contigo todo lo he logrado.

Gracias.

Amén.

 

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